lunes, 31 de mayo de 2010

Pico Llerenes - (1893 m.).


El Pico Gilbo y El Cueto Cabrón desde el Collado de Anciles.


Aunque en principio teníamos la idea de acercarnos a la zona de Babia, el finde pasado volvimos a patear las montañas de Riaño, concretamente nos acercamos a Salamón, para de allí, subir al Pico Llerenes, una montaña atractiva y solitaria, injustamente olvidada, una ascensión en que apenas hay vestigios de presencia humana y en la que se puede "escuchar el silencio".

El inicio de la ruta no tiene pérdida, aparcamos el coche en la iglesia del pueblo, junto a una fuente, y de allí no hay más que seguir una calle dejando el río a nuestra izquierda, para comenzar a subir la pista forestal que comunicaba con la aldea de Anciles, ahora bajo las aguas del pantano.


Comenzamos a caminar con un día poco prometedor, a la izquierda vemos El Pico Llerenes, el Collado de Anciles en el centro y a la derecha, Las Peñas Pintas.




Vamos remontando el valle poco a poco, bajo las hayas, el Pico Llerenes va apareciendo poco a poco más cercano.



Salamón va quedando atrás, la verdad es que el día...¿No iba a hacer un sol de espatarrarse?



Preciosos rincones en el camino...


Al rato, después de una fuerte pendiente, llegamos a un refugio (cerrado), con fuente, aquí el camino se va difuminando entre la hierba, pero solo hay que seguir subiendo hasta el Collado de Anciles.


...Vistas a la cumbre principal de Las Pintas...



Y el precioso y solitario Valle de Anciles, fantasmal entre las nubes...


Del Collado de Anciles bordeamos el Pico Llerenes por su izquierda y llegamos a un escondido collado herboso en la base de la pared norte, de aquí una sencilla trepada, señalizada con dos hitos (la única indicación en todo el recorrido)...



...Nos deja finalmente en la cumbre, con magníficas vistas al Mampodre..



...Al Yordas.



El bellísimo pueblín de Salamón allí abajo.



...La zona de San Isidro y El Porma.



El Maciédome, Tiatordos (al fondo) y medio tapada por la niebla, La Peña de Ten.



...Que se note lo de los 1100 años del Reino de León.



Esta vez estuvimos poco en la cumbre ya que hacía un "fresquito" poco agradable, pero, siguiendo nuestra tradición, el descenso con mucha calma...

...Porque hay que entretenerse en chafar las florecillas del campo (Marzo ventoso y Abril lluvioso traen a Mayo florido y hermoso...).



...Entretenerse en seguir haciendo fotos (este valle es una preciosidad)...



...Y regresar al pueblo (y seguir con las fotos, maniático que es uno...).

sábado, 22 de mayo de 2010

Pico Gilbo ( Circular, Cara Norte-Arista Sur ).


Vistas desde Riaño, el Pico Yordas...


...El arco de montañas que se alza hacia el Sur.


Y la Cara Oeste del Espigüete, que ha pasado a nuestra lista de objetivos para este año.


...Habíamos ascendido varias veces al Pico Gilbo, pero nos apetecía subirlo por su Cara Norte, de aspecto inaccesible y que es la responsable de que a este pico se le llame el "Cervino leonés", sin embargo, esta vertiente es sencilla de recorrer, siempre y cuendo se encuentre la "vira adecuada", cosa que no es sencilla, ya que como en tantos otros recorridos de por aquí, los caminos son inexistentes y las indicaciones mínimas.

Cortada la pista forestal que da acceso al área recreativa de La Viesca, para entrar en la Cara Norte, tuvimos que ir a Horcadas, de allí seguir por el PR-LE 52 hasta el Collado del Baile, cruzar al Collado Bachede y buscar a mano izquierda la "jodida vira", que no encontramos y nos metimos por unas llambrias lisas que, la verdad sea dicha, acojonaban bastante, al final encontramos el camino y sin más dificultad que alguna trepadilla, llegamos a la cima.

Sobre la foto, la vira que atraviesa la Cara Norte del Gilbo.


Terreno de la Cara Norte, muy herboso, ojo con la hierba húmeda.


Vistas desde la antecima, El Cueto Cabrón y Los Picos de Europa.


El Pico Yordas.


La Arista Norte, que por error recorrimos parcialmente en su inicio, y Riaño.


Mercedes en la cumbre.


...Y ahora a bajar por la Arista Sur.


Al Espigüete se le ve de todos los sitios (menos mal que me gusta un montón)...


Y la iglesia de Horcadas, final de esta ruta.