lunes, 29 de abril de 2013

Peñacorada (1835 m.).


Peñacorada desde Fuentes de Peñacorada.


Para este domingo la previsión meteorológica no era precisamente la idónea, bajada importante de temperatura, viento fuerte y nevadas, cuando se da una situación de norte hay que buscar las montañas más al sur, y en este caso la elección era clara, Peñacorada.

Peñacorada es quizá la montaña más al sur de la Cordillera Cantábrica, aparece como una masa aislada que se alza sobre la llanura de la Meseta Norte, aislada del cordal de la cordillera y que aparece normalmente con muy poca nieve, incluso en los peores temporales.

Es también una montaña de contrastes, que haría las delicias de cualquier aficionado a la botánica, en su vertiente norte aparecen bosques de encinas, robles y hayas (algunas de gran porte), así como algún pinar de repoblación, también aparecen grupos de acebos y tejos, estos últimos, están comenzando a extenderse por las zonas más altas de la montaña, entre 1400 y 1700 m. con numerosos ejemplares muy jóvenes, la vertiente sur, sin embargo, aparece reseca y desolada, sin apenas vegetación, donde algún ejemplar aislado de sabina y pequeños encinares dan una nota de color al paisaje.

Pues aquí nos dirigimos el domingo, nada más salir de León, la escarcha de los campos ya nos indicó que había sido una noche fría, nevaba en Boñar, donde se veía una ligera enfarinada, así como en Sabero, los coches que bajaban desde Puebla de Lillo venían cubiertos de nieve, así que el temporal parecía más serio de lo que a priori pensábamos.

Decidimos subir al Peñacorada desde el pueblo de Fuentes de Peñacorada, situado en la base de su vertiente norte, mucho más bonita e interesante que su ruta normal que parte de Cistierna.



Tomamos una pista forestal a la entrada del pueblo, justo después de la parada de autobús, que sigue a la derecha en dirección descendente.


La pista sigue por un frondoso bosque de robles.



A la altura de este abrevadero comienza a nevar, además, hace frío y el viento es fuerte, así que decidimos seguir la pista camino del Collado del Campurrial y buscar una subida mas resguardada y directa a la cumbre.


La pista discurre por un precioso hayedo, en el que se mezclan también roblones de gran porte.






Al terminar el bosque, ya cerca del collado, vemos este "tobogán" libre de escobas y brezos que va directo hasta la cumbre, seguimos por él, son unos 600 m. de desnivel "al tirón".


Los tejos prosperan protegidos por brezos y escobas...



Cerca de la cumbre el tiempo vuelve a empeorar, nevada ligera pero sobre todo un viento de norte muy molesto.


La desolada vertiente meridional.


La cumbre, bien "adornada".


Por ahí debería verse Guardo, la ventisca es fuerte en este momento.


Alguna mancha aislada de nieve en la cumbre.


En la cumbre no había quien parase, así que rápido para abajo, directos hacia el Collado del Campurrial.

Última vista hacia la llanura de León.


La amplia meseta cimera de Peñacorada.


Un "bebé" de tejo (igual tiene 50 años, con lo lentos que crecen).


Collado del Campurrial, el descenso a Fuentes lo hacemos por el camino romano bien señalizado (bautizado como "Ruta de las Legiones").


Grandes roblones aislados.


El camino que va a Fuentes de Peñacorada baja en medio de un bonito bosque.



Última vista a Peñacorada.


Entrando en Fuentes de Peñacorada, un buen día de montaña, lástima que el tiempo no acompañó

2 comentarios:

Monchu dijo...

Guapa ruta, esa zona no la conozco, me queda un poco desamano y cuando nos damos un viaje de esos kilómetros -será obsesión- solemos ir a cumbres mas clásicas.
Igual es deformación montañera.
Un saludo

Cienfuegos dijo...

Guapa ruta. No conzoco la cumbre, pero parece interesante, auqnue con ese día feo que comprasteis, quien sabe, ja, ja. Da gusto ver tejos jóvenes.
Un saludo